El día de su vuelo, temprano en la mañana me vibra el celular por un mensaje, para ser sincero yo ya estaba despierto muy ansioso por este mismo motivo, al ver que era ella contestándome enseguida enciendo la computadora y me pongo en contacto, me dice que en poco tiempo esta saliendo de Montevideo hacia Buenos Aires y que va directo al aeropuerto porque tiene poco tiempo.
Le digo que me gustaría hablar con ella y despedirme, que si puedo llevarla yo al aeropuerto, a lo cual acepta y me pide mi dirección para venir para acá.
Me había dicho que ella llegaba a Buenos Aires a las 2pm mas o menos y que su vuelo salia a las 5:50pm.
A mi desde las 12 del medio día ya no me pasaba mas el tiempo, cada segundo parecía una hora y cada minuto me ponía mas nervioso, pensaba en todas las cosas que quería decirle y preguntarle y sobre todo lo que quería hacerle.
Me fui al centro comercial a imprimir unas fotos para darle como recuerdo, una de nosotros 2 en la kombi los primeros días y una que me encanta de mi kombi en mi 2do viaje.
Le imprimí una carta que le había escrito unos días después de cuando me entere de la cancelación de nuestro viaje.
Y de repente sucedió..........
2:30pm y suena el timbre de mi casa, abro la puerta y esta misma hermosura aparece ahí afuera, nos saludamos muy nerviosos con beso en la mejilla y en medio de un poco de silencio incomodo y preguntas nerviosas nos sentamos, cuando no puedo mas aguantar mis ganas y la beso, beso que ella me corresponde en plenitud y poco a poco ese velo de vergüenza se fue perdiendo.
Nos pusimos a ver fotos en mi compu y conversar, mientras yo le decía lo mucho que me encantaban sus ojos y toda ella, ella me decía cuanto le gustaría mudarse acá conmigo porque le encantaba como era yo a lo cual respondo que me encantaría que lo hiciera, que lo pensé mil veces y que podríamos viajar juntos por todo el mundo pero me responde que tiene que pagar primero su préstamo educativo y mientras pasaba el tiempo yo no sabia como volverla a hacer mía, hasta que la cargo encima mio y me la llevo en dirección a mi cuarto donde la magia vuelve a aparecer igual que la primera vez, aunque con menos tiempo para compartir y disfrutar, fue igual de intensa con una conexión extraordinaria.
Luego del placer, en el momento en que estamos acostados y abrazados me dice que se siente como en casa, que le recordaba mucho a las primeras noche y que estaba muy cómoda y a gusto acá, palabras que a mi me hacían sentir muy bien, deseando que se quedara para siempre a mi lado.
Me dice que le encanto Buenos Aires y no sabia por que, bromeando le contesto que probablemente la razón sería yo y ella me responde que seguramente así es, quiero creer que en serio. También me dice que quiere volver a Argentina pronto porque le falto mucho por recorrer, y no es para menos, cuando apenas hizo el norte, así que le dije "marzo era una buena época", me pregunta si es verdad, y le digo "si, total, es en 2 semanas", se me ríe y me dice, "puede ser que regrese en marzo, me gustaría". Veremos que pasa.
Antes de salir le entrego en un sobre las fotos y la carta y le digo que es para que la lea después de que yo me haya ido, ya que me expongo tanto en la misma que prefiero que la lea sola, tranquila, no quiero incomodarla si por ahí yo estoy muy loco o equivocado.
Luego salimos apurados camino al aeropuerto, estábamos a 2 horas del despegue pero me pide detenernos en un resto para comprar unas empanadas para ir comiendo en el mini viaje. Mas adelante nos encontramos con un embotellamiento muy típico de esta selva de acero y cemento lo que nos hizo perder valiosos minutos pero a mi poco me importaba, ya que estábamos juntos.
Finalmente subimos a la autopista y me acuerdo que ella me había dicho los primeros días que quería manejar la kombi, así que mientras andábamos le digo que se corra un poquito así yo podía salirme del puesto de conducción y ella podía tomarlo, hacemos el cambio y ella se pone al volante.
Seguimos así hasta casi entrar a Ezeiza, donde me devuelve la kombi y procedo a entrar y estacionar, nos bajamos y entramos corriendo al aeropuerto, apenas 50 minutos antes del vuelo, llegamos al mostrador para hacer el checkin y no había nadie, apenas un empleado terminando de guardar todo, le decimos que ella tiene que tomar el vuelo, intentamos explicarle un poco la situación y nos dice que va a intentar que le abran nuevamente el vuelo para que pueda subir, ya que habían cerrado hace 10 minutos.
Yo en mi interior no de malo, deseaba que no pudiera, y que le hicieran un cambio de fecha aunque sea pagando una multa, para que ella se quedara unos días mas, pero bueno, todo para por algo en esta vida y le abrieron el vuelo, así que al apuro tuvimos que subir y en el mismo lugar que nos despedimos por primera vez hace 6 semanas nos volvimos a despedir pero con una tristeza mucho mas grande ya que esta vez, no sabíamos cuando nos volveríamos a ver.
Hoy solo me queda esperar por una respuesta a la carta, si es que algún día me responde y si no, pues a guardar este hermoso momento que viví con ella y seguir para adelante.
No hay que forzar nada, pero tampoco hay que sentarse a esperar, el destino siempre nos tiene muy agradables sorpresas, pero no es suficiente esperar, nosotros tenemos que hacer determinadas jugadas o movimientos para que estas sucedan y yo espero haber hecho bien mi jugada para ganármela, y si me toca perder..... veremos......
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